lunes, 7 de noviembre de 2011

¿Y USTED QUÉ HARÍA?

Una de las preguntas más utilizadas por las personas que se sientan enfrente de un abogado, después de explicarle las vías a seguir para la resolución efectiva de un caso, generalmente suele ser: ¿Usted qué haría? La misión del abogado es aconsejar, explicar los pros y los contras de cada posible solución, ya que un problema puede tener varias opciones y vías para llegar al objetivo mutuo: la resolución positiva del caso y más beneficiosa. Pero siempre el cliente es el que tiene la última decisión del camino a tomar.


El abogado es asesor, informador. El cliente siempre tiene la última decisión

Una persona viene al Bufete con un problema, ya sea de familia, penal o empresarial. Nos expone su situación. Nosotros, como abogados, la analizamos, miramos la documentación requerida, la estudiamos y exponemos las diferentes vías a seguir para llegar a una resolución positiva. Le explicamos las ventajas y desventajas de cada opción. Y el cliente es siempre el que tiene la decisión última.


No podemos decidir por el cliente. La misión del abogado es aconsejar, explicar los pros y los contras de cada posible solución y una vez tomada, actuar para llegar a buen fin. Dentro de esa misión le damos todas las opciones: la más buena, la media o la menos agraciada. Cuando ya están expuestas, con las ventajas e inconvenientes de cada una, le aconsejamos que se lo piense, y que decida hacia dónde quiere ir. Entonces te mira.. y viene la pregunta ¿Usted qué haría?.

Es una pregunta que también demuestra la confianza que depositan en nosotros para decidir qué camino tomar. Pero para contestarla, tendría que hacerlo como persona e incluso como amigo, no como abogado. Quitarme la corbata, pasar al otro lado de la mesa y ponernos en el papel del cliente y de lo que yo haría personalmente, pero no profesionalmente. A lo mejor, como persona correría unos riesgos que como profesional no aconsejaría, o lo contrario.

Los abogados somos asesores, informadores. Damos a conocer las ventajas y las desventajas de tomar una opción u otra. Si la negociación es más segura y menos costosa, si la vía jurídica puede llegar a buen puerto aunque tiene sus inconvenientes de tiempo y gasto… En GA Toga&Tributos abogamos casi siempre por la negociación, pero hay veces que el contrario te aboca a pleitear ya que, aunque pongamos todos los medios para que esa negociación concluya de forma favorable para el cliente, una negociación es cosa de dos. 

En otras ocasiones hay asuntos en los cuales las opciones son tan dispares, o la peor opción es tan nefasta, que sí que tIenes que imponer tu criterio y redirigir al cliente para que adopte la decisión que jurídicamente tú crees que es la mejor. Pero son las menos de las veces.

En el momento que te piden una opinión directa, te tienes que salir de tu papel de abogado y dar tu opinión y consejo personal, de tú a tú, de persona a persona, la opinión que yo haría como individuo.

El Bufete pone a la disposición del cliente todas las vías posibles para que el caso tenga una resolución positiva, pero es siempre él, el cliente, el que tiene que decidir.

¿Qué pensais vosotros? El abogado es un asesor y posterior ejecutor de la decisión del cliente o tiene que decidir por éste?

Un Saludo

GA Togas&Tributos
Bufete de Abogados y Asesoría Tributaria